El secreto de los Tingshas

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de ti. No lo olvides, tú y sólo tú eres el hacedor de tus sueños y tu destino.



domingo, 22 de noviembre de 2009


El Amor

El amor no da nada sino sí mismo y no toma nada sino de sí mismo.

El amor no posee, tampoco es poseído;

Porque el amor basta al amor.

Cuando tienes el amor no debes decir que

«Dios está en mi corazón» sino mejor, «yo estoy en el corazón de Dios».

Y no pienses que puedes dirigir el rumbo del amor,

porque el amor, si te cree digno, dirige tu rumbo.

El amor no tiene ningún deseo sino realizarse.

Pero si amas y tienes que tener deseos,

que estos sean tus deseos:

Derretirse y ser como un arroyo corriente

que le canta su melodía a la noche.

Saber el dolor de demasiada ternura.

Ser herido por su propio entendimiento del amor;

Y sangrar de buena gana y alegremente.

Despertar al alba con un corazón alado

y dar las gracias por otro día de amar;

Descansar al mediodía y meditar sobre el éxtasis del amor;

Volver a casa por la tarde con agradecimiento;

Y entonces dormir con un rezo para el amado

en tu corazón y una canción de alabanza en los labios.

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