El secreto de los Tingshas

La armonía, el amor y la luz están donde la vida te lleve. La iluminación de tus días y los colores con que los veas dependen de ti. No lo olvides, tú y sólo tú eres el hacedor de tus sueños y tu destino.



viernes, 10 de julio de 2009

La Alquimia Espiritual


"Las cosas simples son las mas extraordinarias, y solo los sabios consiguen verlas"


La Alquimia Espiritual o hermética, llamada también la Operación del Sol es un trabajo espiritual usado para refinarse. "Es un sistema de indicios". Hay desacuerdos sobre si se dio a conocer primero la alquimia física o la alquimia hermética y espiritual. Uno de los pilares de la Alquimia consiste en cultivar la virtud, o la capacidad de pasar de la potencia al acto. Del latín virtus, es la actividad o fuerza de las cosas para producir o causar sus efectos, poder o potestad de obrar, disposición constante del alma para las acciones de acuerdo a la ley moral. También se la define como espíritus bienaventurados, cuyo nombre indica fuerza viril e indomable para cumplir las operaciones divinas. Se refiere MY a la necesidad de ser virtuosos, en el sentido de ir del pensamiento al acto. De nada sirven buenas intenciones o propósitos si no se llevan a efecto. Cuando se descubre lo que se debe hacer, hay que hacerlo o se pierde la gracia. Las Virtudes Cardinales son cuatro: Prudencia, Justicia, Fortaleza y Templanza. Es gran cosa obrar bien independientemente de los preceptos legales, diría yo, obrar alineados con nuestra conciencia. La Virtudes teologales son tres: Fe, esperanza y Caridad. Es la ciencia sagrada que trata sobre la propia reorganización interna. Sobre poder sutilizar lo denso, la materia y fijar en nosotros lo sutil, el espíritu. Para esto debemos profundizar en el conocimiento de nosotros mismos y de lo que llevamos en nosotros.

Las fases simbólicas de la alquimia espiritual son la Nigredo, la Albedo y la Rubedo:
1.- La nigredo es la fase preparatoria, el material caótico, la materia prima, el encuentro con la oscuridad y lo profundo. El encuentro con uno mismo: la noche oscura del alma, la melancolía.
2.- La albedo introduce el orden en el caos, un orden que se manifiesta a este nivel como oposición de contrarios en díadas como cuerpo/espíritu o plata/oro.
3.- La rubedo supone la coincidentia oppositorum a través de(l) Mercurio (Hermes), la personificación de la energía mediadora. El resultado de esta fase es la coniunctio, la unión de lo separado en las fases anteriores, una unión cuyo producto es la piedra filosofal.

Los cuatro elementos son distintas modalidades del movimiento inmanente a toda sustancia tanto inorgánica como orgánica y psíquica. Son los cuatro instintos o temperamentos primordiales del cosmos y que están en todo lo creado. Estos instintos son: Fuego, el Impulso (bilioso), Aire, el Movimiento (nervioso), Agua, Formación (sanguíneo) y Tierra, la Forma. (Linfático).
El Fuego denota voluntad y vitalidad, es iniciador, propulsor y purificador.
El Aire es la actividad mental, es el mundo de las ideas y de la comunicación.
El agua es la intuición, la emoción, es la Gracia, la Virtud. Simboliza la regeneración corporal y espiritual.
La Tierra es el mundo de la actividad racional, es decir la razón y el sentido común puestos en practica.

La Alquimia siempre estuvo unida al arte astrológico. Los elixires a base de plantas y de metales se fabricaban y preparaban teniendo en cuenta la posición de los astros. En la antigüedad se conocía con el nombre de Signatura Rerum (los signos de las cosas o La teoría de las signaturas) a la interrelación existente entre los astros del macrocosmos y el cuerpo humano y sus órganos, es decir, el microcosmos del Hombre. La alquimia usaba como base de sus compuestos medicinales estos conocimientos basados en la relación de las diferentes partes del cuerpo con los signos planetarios y ciertos metales.
Estaño…Júpiter…El hígado.
Hierro…Marte…. El sistema muscular y el páncreas.
Cobre…Venus… Los órganos sexuales y el cabello
Mercurio…Mercurio…La inteligencia y el cerebro.
Plata…Luna…El estómago.
Oro…Sol…El corazón.
Para los antiguos alquimistas y astrólogos, la imagen del Cielo zodiacal o macrocosmos tenía que estar representada en el cuerpo humano al que se consideraba como un microcosmos. De este modo, el primer signo del Zodíaco, que era Aries, se relacionó con la primera porción del cuerpo humano comenzando por la cabeza. A Tauro se le relacionó con el cuello; a Géminis con los pulmones; a Cáncer con el estómago y pecho; a Leo con el corazón y el hígado; a Virgo con el vientre o los intestinos; a Libra con los riñones; a Escorpio con los genitales; a Sagitario con los muslos; a Capricornio con las rodillas; a Acuario con las pantorrillas y a Piscis con los pies.
Los tres principios en alquimia son las sustancias originales de las que todo el Universo surge. Son la Sal, el Mercurio y el Azufre. Nombres que se usaban para designar la correspondencia entre el cuerpo, el alma y el espíritu.o La Sal como elemento purificador.o El Mercurio como elemento de inteligencia o de conciencia superior.o El azufre como elemento de fuego.Así cualquier preparado alquímico curaba el cuerpo, el alma y el espíritu.

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