
Tanyate vistriyate gñyanamanena iti tantram
Aquello por lo cual se logra, prolonga y se perfecciona el conocimiento y sus poderes es Tantra». Mahanirvana Tantra
El universo existe en tu mente, por tu mente. Tantra shastra.
El Tantra nació hace más de cinco mil años en el valle del Indo, en el Pakistán actual, entre los dravidianos, pueblo que extendió su civilización desde el Indo al mar Rojo y el Mediterráneo.Guardada y preservada por siglos, hasta que la humanidad estuviese en el momento adecuado, esta visión ancestral del ser humano ha llegado ahora a Occidente, siendo precisamente en Occidente donde está tomando todo su poder.Unas enseñanzas que vienen a desmitificar y limpiar todo el miedo y todas las consideraciones erróneas y aberrantes que la humanidad ha fabricado respecto a sí misma, en especial respecto a la sexualidad y a todo aquello unido a la materia, a la Tierra, a lo femenino. La visión del Tantra reconcilia y reunifica la polaridad femenino-masculina, llevándola a su verdadera dimensión, la danza sagrada que crea el Universo.El Tantra es un camino espiritual origen del Yoga en Oriente y que como todo yoga lo que intenta es llevarnos a encontrar nuestra verdadera naturaleza, trascender la mente, el ego, el "yo", para expandir nuestra conciencia al Espíritu que realmente somos, encarnado aquí en la Tierra. A diferencia de la mayoría de las vías espirituales, el Tantra no desecha lo "de abajo". El Tantra no pretende ir a ningún cielo fuera de aquí, sino traer el Cielo a la Tierra. El Tantra es la visión unitaria, no dualista por excelencia. Y desde esa visión no dualista, donde todo es lo mismo, donde Dios es todo, donde Dios está arriba y abajo, el Tantra tampoco rechaza o relega la sexualidad como opuesta a lo espiritual. Todo lo contrario, el Tantra utiliza la sexualidad como la poderosa energía sagrada que elevándola nos puede llevar a expandir nuestra consciencia, una vía directa al Espíritu en nosotros. El Tantra considera la sexualidad como una energía primaria que está en todo y en nosotros mismos, en nuestro interior. El Tantra nos enseña a aceptar esa energía y a hacernos maestros de ella, tanto en nuestra relación con nosotros mismos como en la relación de pareja. Podemos considerar pues el Tantra como la vía donde se reconcilian y se unen esas dos polaridades tierra-cielo, espíritu-materia. Considerando esa dualidad que siempre ha existido en la psique humana, podríamos afirmar que el Tantra es la unión de la sexualidad y la espiritualidad.El trabajo del Tantra exige, además del trabajo con la energía, el trabajo de sanación de la mente. La mente (ego) tiene que ser liberada de sus viejas creencias y programaciones que la impiden vivir en el "ahora" y convertirse en un canal de tu Ser Superior, desde donde puedas acceder a la Dicha y a la creatividad de vivir desde la dimensión del Espíritu en la Tierra. Todo está cambiando, efectivamente, pero eso puede ser el infierno o el cielo, depende de lo que cada uno elija. Lo que ocurre es que la programación neuronal de nuestra mente inferior (Matrix-mente cerebral) está ligada al dolor (tiempo), al sufrimiento... y eso es lo que sale. De lo que se trata es de desmontar de una vez ese implante de programación automática, para poder acceder al Ser ("el Ahora"-Dicha). Hay otra mente que no es cerebral, mente superior o mente del Ser. La mente cerebral con su programación neuronal impide el acceso a esa otra mente superior o Presencia de Dios en ti." Aunque cada uno de nosotros debe recorrer su propio camino, uno es el que pisa y quien establece donde pone sus pies, que es lo que nos lleva a nuestra realidad y autoafirmación.
Aquello por lo cual se logra, prolonga y se perfecciona el conocimiento y sus poderes es Tantra». Mahanirvana Tantra
El universo existe en tu mente, por tu mente. Tantra shastra.
El Tantra nació hace más de cinco mil años en el valle del Indo, en el Pakistán actual, entre los dravidianos, pueblo que extendió su civilización desde el Indo al mar Rojo y el Mediterráneo.Guardada y preservada por siglos, hasta que la humanidad estuviese en el momento adecuado, esta visión ancestral del ser humano ha llegado ahora a Occidente, siendo precisamente en Occidente donde está tomando todo su poder.Unas enseñanzas que vienen a desmitificar y limpiar todo el miedo y todas las consideraciones erróneas y aberrantes que la humanidad ha fabricado respecto a sí misma, en especial respecto a la sexualidad y a todo aquello unido a la materia, a la Tierra, a lo femenino. La visión del Tantra reconcilia y reunifica la polaridad femenino-masculina, llevándola a su verdadera dimensión, la danza sagrada que crea el Universo.El Tantra es un camino espiritual origen del Yoga en Oriente y que como todo yoga lo que intenta es llevarnos a encontrar nuestra verdadera naturaleza, trascender la mente, el ego, el "yo", para expandir nuestra conciencia al Espíritu que realmente somos, encarnado aquí en la Tierra. A diferencia de la mayoría de las vías espirituales, el Tantra no desecha lo "de abajo". El Tantra no pretende ir a ningún cielo fuera de aquí, sino traer el Cielo a la Tierra. El Tantra es la visión unitaria, no dualista por excelencia. Y desde esa visión no dualista, donde todo es lo mismo, donde Dios es todo, donde Dios está arriba y abajo, el Tantra tampoco rechaza o relega la sexualidad como opuesta a lo espiritual. Todo lo contrario, el Tantra utiliza la sexualidad como la poderosa energía sagrada que elevándola nos puede llevar a expandir nuestra consciencia, una vía directa al Espíritu en nosotros. El Tantra considera la sexualidad como una energía primaria que está en todo y en nosotros mismos, en nuestro interior. El Tantra nos enseña a aceptar esa energía y a hacernos maestros de ella, tanto en nuestra relación con nosotros mismos como en la relación de pareja. Podemos considerar pues el Tantra como la vía donde se reconcilian y se unen esas dos polaridades tierra-cielo, espíritu-materia. Considerando esa dualidad que siempre ha existido en la psique humana, podríamos afirmar que el Tantra es la unión de la sexualidad y la espiritualidad.El trabajo del Tantra exige, además del trabajo con la energía, el trabajo de sanación de la mente. La mente (ego) tiene que ser liberada de sus viejas creencias y programaciones que la impiden vivir en el "ahora" y convertirse en un canal de tu Ser Superior, desde donde puedas acceder a la Dicha y a la creatividad de vivir desde la dimensión del Espíritu en la Tierra. Todo está cambiando, efectivamente, pero eso puede ser el infierno o el cielo, depende de lo que cada uno elija. Lo que ocurre es que la programación neuronal de nuestra mente inferior (Matrix-mente cerebral) está ligada al dolor (tiempo), al sufrimiento... y eso es lo que sale. De lo que se trata es de desmontar de una vez ese implante de programación automática, para poder acceder al Ser ("el Ahora"-Dicha). Hay otra mente que no es cerebral, mente superior o mente del Ser. La mente cerebral con su programación neuronal impide el acceso a esa otra mente superior o Presencia de Dios en ti." Aunque cada uno de nosotros debe recorrer su propio camino, uno es el que pisa y quien establece donde pone sus pies, que es lo que nos lleva a nuestra realidad y autoafirmación.
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